sábado, 5 de enero de 2013

Un amigo invisible entre los fantasmas

Pablo estaba medio dormido cuando oyó un ruido muy extraño, miró a un lado y a otro, pero no vio nada hasta que se percató que el reloj de su mesita estaba volando, Pablo se frotó los ojos creyendo que estaba soñando, pero se equivocó, cuando terminó de frotarse los ojos el reloj seguía allí, pensando que era una alucinación muy fuerte se durmió.
A la noche siguiente fue un lapicero y ,a la siguiente, un libro, pero Pablo no estaba dispuesto, cogió el bate de beisbol que tenía detrás de la puerta y le dio al aire, el libro cayó con un ¡¡¡ay!!! y, por eso,  Pablo se dio cuenta de que había fantasmas. Al día siguiente lo contó a toda la clase, pero todos se rieron de él excepto su mejor amigo, Mario, que accedió a irse a dormir a su casa para ver el extraño fenómeno.    
-Estás loco -dijo Javier, el matón de la clase, mientras sus dos secuaces Roberto y Alberto se reían a carcajadas.
Llegó la noche y Mario y Pablo estaban ya acostados, eran las dos de la madrugada y Pablo estaba empezando a pensar que no ocurriría nada.
-Creo que Javier tiene razón y no estás muy cuerdo -dijo Mario.
-No, mira -dijo Pablo mientras señalaba el reloj que empezaba a volar.
Pablo cogió su bate y le dio al aire, el reloj cayó.
-¡Estás loco! casi me matas otra vez -dijo la voz de un chico de doce años como ellos.
-Lo ves Mario, es un fantasma -dijo Pablo.
-Pero que fantasma, solo soy invisible -dijo la voz.
-¿Y por qué me robas? -preguntó Pablo
-Verás, por lo que he adivinado me hice invisible con tres meses -empezó el chico- por lo tanto no sé como soy ni como me llamo y la única forma de volver a ser visible es bañandome en una fuente sagrada, pero si hago algún amigo y lo admito me consumiré y como bien habréis entendido no puedo ser vuestro amigo y te cogí el libro de la historia de tu escuela porque la fuente que hay es la sagrada, te cogí el reloj para ver la hora que es y así calcular cuanto tiempo me falta para que me vuelva invisible para siempre pero no lo pude ver ninguna vez porque tu me lo quitaste y ahora está roto y el lapicero lo cogí para apuntar una cosa que no es de tu incumbencia.
-Pues, mañana puedes venir a nuestro colegio para ver la hora, a las dos, ven a esta hora y mírala, pero no te bañes en la fuente porque sería muy raro verte por allí un jueves -sugirió Mario que había estado callado.
-Bueno entonces hasta mañana por la mañana -dijo el chico invisible.
Los dos amigos se acostaron. A la mañana siguiente todo fue normalmente hasta que llegó a su casa y se percató de que el chico invisible no estaba, fue a buscar a Mario y después fueron a buscarlo en el parque, no había nadie y estaba nevado, se dieron cuenta de que había piedras volando y se pusieron cerca.
-¡Fuera de aquí! no puedo ni quiero ser amigo vuestro, no me busqueis, si quereis el sabado a las doce iré a vuestra escuela a meterme en la fuente.
En ese momento llegaron Javier, Roberto y Alberto.
-Mira aquí está el loco soñador -dijo Alberto- y aquí está el otro, seguramente te lo creeras.
-Pues si -contestó Mario.
Los tres empezaron a reirse pero de repente unos puntos blancos empezaron a volar hasta los tres que se reían y Pablo entendió que eran unas bolas de nieve que los aporrearon hasta que se marcharon.
-Gracias -dijo Pablo.
-No me gustan los matones eso es todo y dicho esto se fueron.
Llegó el sabado y a las doce, Pablo y Mario se encontraron en frente de la fuente del colegio.
De repente, de la fuente salió un destello y la estatua empezó a hablar.
-¿Tienes amigos? -preguntó la estatua.
No se oyó nada y la silueta de un niño salió, nadie vio los rasgos y a continuación se partió en trozos de un milimetro.
-Siempre fuisteis amigos mios -dijo la voz del niño.
(J.Antonio Gómez del Pulgar. 6º curso) .

miércoles, 2 de enero de 2013

El amigo invisible de primavera

Era un día de primavera, estábamos mi amigo imaginario y yo en el campo, el sol brillaba con fuerza y los pájaros cantaban alegremente. A lo lejos vimos un bosque de árboles muertos donde el único ruido que se oía era el aullido de un lobo solitario. Muertos de curiosidad nos adentramos en él con el corazón en un puño. En cuanto nos adentramos en el bosque todo empezó a cobrar vida; unas plantas carnívoras gigantes nos intentaron atrapar, unos  pájaros que no pude identificar se lanzaron contra nosotros, las serpientes que había se enrollaban en nuestras piernas y una voz dijo largaos de esta lugar .Nosotros no hicimos caso y yo dije:
-Jamas nos largaremos
Y la voz dijo:
-Pues sufriréis las consecuencias.
En ese momento del suelo salieron unos esqueletos con armadura y espada que se dirigían hacia nosotros.¡Que horror!
Muertos de miedo salimos de aquel bosque maldito para no volver.   
(César Múñoz Galera. 6º curso)

viernes, 28 de diciembre de 2012

El amigo invisible del golf

A veces querría tener un amigo invisible. Para ayudarme. Y después de lo que ocurrió en el torneo de fútbol...  Lo necesitaba más que nunca.
Los jueces eran el obstáculo y  es que les tiré sin querer el balón a la cara, necesitaba mucha ayuda, aunque no se me daba mal. Necesitaba a alguien que    aunque fuera el mejor desviara la pelota en el torneo de pádel y el público me aclamara ganador. Después de muchos ensayos
se me daba genial , pero a alguien se le podía dar mejor que a mi,  seguí entrenando. Ese día pasó lo impensable, cuando pedíamos el aguinaldo en el pueblo vi algo en la parte superior del castillo de la colina, que hace poco habían comprado una pareja. Decidimos ir allí cuando llamamos nos abrieron  y de la puerta salió una luz, aunque solo la vi yo y la seguí ,de repente se convirtió en una especie de humo que era imposible de ver, no hablaba.Extrañamente me siguió a todos sitios ,incluso a entrenar. Llegó el gran día de la final de pádel, lo hice genial, pero una se me quedó corta y misteriosamente se acercó a mi la pelota y le dí. Los jueces estaban a punto de dictar el ganador y... Gané dije , pero ya sabía quien había movido la pelota, el fantasmilla. Aunque me miraban con cara de asco me dieron el trofeo.
¡He ganado!
(Rodrigo González Rivero. 6º curso)

lunes, 10 de diciembre de 2012

Las botas rojas. Karlos Linazasoro

Carlos es un niño que tiene unas botas mágicas que sus padres le compraron en México. Lo que pasaba con estas botas es que, cuando Carlos se las ponía sucedían cosas extrañísimas; como por ejemplo que en la clase aparecía un ruiseñor, una liebre, un ave fénix...Y también podía volar con ellas. Un día en la clase apareció la profesora de Carlos muy preocupada, se sentó en su silla y  empezó a fumarse tizas de colores, y al instante se formo unas nubes de colores que se transformaron en un búfalo, un caimán y una boa,( todos se quedaron sorprendidos ).Pero al final a Carlos se le quedaron pequeñas y se las regalo a Romina su chica del alma , que se las puso, se fue volando y dijo:-Bueno, ¡Carlos mañana nos vemos en clase.!
Y bueno este es el final de esta historia increíble.
(Cesar Múñoz. 6º curso)

El Podscat lo ha elaborado Sofia Parra de 6º curso.

domingo, 9 de diciembre de 2012

¿Quién se sienta en la mesa? La Oreja de Van Gogh!

Era el día de mi cumpleaños y mi familia y yo estábamos en un restaurante celebrándolo, y de repente entra un grupo de gente que venían muy animados y riéndose. Se sentaron, pero yo no me quedé tranquila y no paraba de mirarles, ya no podía disfrutar de la cena, pensando quien sería esa gente que tanto me sonaba y mucho y… ¡Ya! Eran los chicos del grupo La oreja de Van Gogh!!!! Me, me, me quedé alucinada. Empecé a pensar como acercarme a ellos, no podía quedarme allí sentada, ¡claro que no!, no y no…. Me levanté muy despacio para ir hasta ellos pero no me atrevía y mi familia me decían ¿Dónde vas?¿pero qué haces?¡Siéntate, Elena!! Decidí acercarme, con dudas… y si no eran ellos? Había una chica y cuatro chicos, cuando oí el nombre de Leire ¡sí, eran ellos!!. Me acerqué y les saludé, y les pedí que me firmaran un autógrafo y que si podían me cantaran una canción. Fueron muy amables y me firmaron todos, parecía increíble!!. Me pidieron que me sentara y Leire me cantó la canción “Cometas en el cielo”. Todos en el restaurante estaban alucinados y yo con una sonrisa de “oreja” a “oreja”. Cuando terminó la cena y ya me marchaba oí que me llamaban, y eran el grupo para darme unas invitaciones para el próximo concierto, que era dentro de cinco días ¡qué chachi! Les dí las gracias y me fui muy contenta pensando en lo bien que me lo iba a pasar en el concierto… Fue el mejor cumpleaños de mi vida!!!
(Elena Martínez. 6º curso)

domingo, 2 de diciembre de 2012

¿Quién se sienta a la mesa? ¡Pau Gasol!

Hace unas semanas, después del partido, nos fuimos a celebrar la victoria a un restaurante. Estábamos todos tan emocionados que no nos dimos cuenta a quien teníamos en la mesa de al lado, era una persona muy alta, cuando nos fijamos bien nos dimos cuenta de que era Pau Gasol.
Entonces se levanto de la mesa y vino hacia la nuestra, nos dio la enhorabuena por la victoria. Nos hicimos fotos con el y nos firmó unos autógrafos. Y lo que más ilusión nos hizo, ¡nos regalo unas entradas para su próximo partido con los Lakers!
Ayer mismo volvimos del viaje, fue todo tan emocionante, estábamos rodeados de los mejores jugadores de la NBA, tuvimos hasta nuestros quince minutos de gloria. Salimos a la pista en los últimos minutos ya que los Lakers iban ganando por muchos puntos.
Hoy hemos quedado con Gasol a comer en el mismo restaurante y nos ha dado una gran sorpresa: nos ha dicho que él será nuestro nuevo entrenador.
(Raul Ureña. 6º curso)